martes, 11 de marzo de 2014

EXPEDIENTE NEWTON | Huertos escolares


Cada colegio es un mundo y eso es lo que hace la educación diversa y fascinante. En este Expediente Newton quiero hablaros de un proyecto que suele llevarse a cabo en muchos colegios de carácter rural. Precisamente su desarrollo requiere de un territorio y unas condiciones adecuadas y este es uno de ellos. 

Son muchos los colegios que actualmente están apostando por incluir en sus recintos un espacio dedicado a los huertos escolares. Actualmente se trata de potenciar desde los currículums y desde las programaciones de aula la necesidad de valorar el origen de los alimentos. Es por eso que muchos docentes quieren mostrar a sus alumnos diversos procedimientos sobre el cultivo de alimentos y de paso trabajar otros contenidos relacionados con el área de las Ciencias Naturales. 

El huerto escolar permite trabajar muchos contenidos. Tener un huerto escolar permite obtener un espacio que puede aprovecharse como una fuente de alimentación sana. Los frutos cosechados pueden utilizarse en el comedor escolar y se pueden aprovechar desperdicios orgánicos como el abono para reducir la basura, de esta forma estamos trabajando la educación ambiental. 

Con los huertos escolares trabajamos: 
  • El esfuerzo y la responsabilidad del alumnado por su trabajo. 
  • Conocimiento de los alimentos y potenciación de hábitos saludables y una dieta equilibrada. 
  • Ser conscientes de los valores de respeto y conservación del medio natural. 
  • Servir de campo de observación del crecimiento de plantas y conocer sus cuidados básicos. 
  • Crear un lugar de disfrute y esparcimiento para los alumnos. 

Para la elaboración del huerto es necesario seguir una serie de consejos que desde el blog http://joselin-paredes.blogspot.com.es/ nos recomiendan: 
  1. Escogemos un lugar ventilado y con suficiente luz dentro de la escuela.
  2. Conseguimos las macetas o cajones. Limpiar el terreno, eliminando cualquier material de desecho, piedras, maleza u otros. Humedecemos y trituramos muy bien la tierra para no formar pantano.
  3. Después de que el terreno está preparado, se hacen surcos y se colocan en ellos las semillas previamente seleccionadas, dejando el espacio necesario entre ellas. 
  4. Se deben investigar lo que necesita cada planta.
  5. Regar con abundante agua, sin excederse, para favorecer los procesos de germinación y desarrollo. Este riego es preferible hacerlo, en horas de la tarde o en la mañana antes de que salga el sol.
Las condiciones de nuestro huerto escolar deben ser las siguientes: 
  1. Para que las plantas del huerto escolar crezcan, deben cumplirse estas condiciones:
  2. Usar tierra con suficiente materia orgánica o mezclada con abono.
  3. Agregar la cantidad de agua adecuada para evitar que las plantas se sequen, o se ahoguen. Se puede regar cada dos días o todos los días en las mañanas.
  4. Aplicar insecticidas naturales para evitar que los insectos y parásitos perjudiquen las plantas. Las lombrices en la tierra no son perjudiciales; por el contrario contribuyen a mantener el terreno, por eso podemos preservarlas.
  5. Eliminar las malezas, por lo menos una vez a la semana.
  6. Mantener el huerto en un lugar ventilado e iluminado.
  7. En la siembra del huerto escolar se puede utilizar la reproducción por semillas, para observar y registrar las etapas de crecimiento de las plantas. Para sembrar las semillas es necesario:
  8. Comprarlas o recuperarlas de vegetales y frutas usadas en la casa.
  9. Escoger las que no estén rotas ni perforadas por insectos.
  10. Sembrarlas en grupos de tres a cinco semillas, en agujeros separados por 40 centímetros.
  11. Cubrirlas con un poco de tierra, sin presionarlas, y regarlas.
Os recomiendo para finalizar, la lectura de Crear y manejar un huerto escolar publicado por la FAO y disponible en Internet, donde podéis profundizar mucho más en este tema. ¡Hasta la próxima!

1 comentarios :

Gracias por la idea de el huerto escolar

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