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Tannenbaum (1993) recoge algunas de las acepciones del concepto. Así, hablaríamos de sujetos:
- Precoces: los que tienen un desarrollo temprano inusual para su edad. La mayoría de los superdotados son precoces, pero no todo los niños precoces llegan a desarrollar capacidades excepcionales.
- Prodigios: son los que realizan una actividad fuera de lo común para su edad y condición. Desarrollan productos que llaman la atención en un campo específico, memoria, lenguaje, ritmo etc. Ha habido figuras eminentes que fueron niños prodigio en su infancia; el caso de Mozart es universalmente conocido, pero ha habido otros que no lo fueron Einstein o Picasso, y también son conocidos numerosos casos de niños prodigio que posteriormente no han desarrollado más habilidades que cualquier otro adulto.
- Genios: hay menos unanimidad respecto a esta denominación, pero bajo este término se encontrarían sujetos con una gran capacidad intelectual y de producción, históricamente el caso más representativo sería Leonardo Da Vinci. También se denominan así a los sujetos de capacidad ilimitada.
- Talentos: el talento es la capacidad de rendimiento superior en un área de la conducta humana. Hay numerosas clasificaciones de tipos de talentos DeHaan y Havighurst (1957) hablan de intelectual, creativo, científico, social, mecánico, y artístico. Phenix ( 1964) propone: simbólico, empírico, estético, intuitivo, ético y sintético. El propio Tannenbaum (1993) prefiere hablar de: científicos, artístico, adicionales, escasos, anómalos etc.
- Alta capacidad: se reconoce en este grupo a sujetos con alta capacidad intelectual medida a través de pruebas psicométricas. La línea de corte la establecería un Cl de 125-130.
- Brillantes: sujetos que destacan en alguna capacidad en un contexto determinado.
- Excepcionales: sujetos que se desvían de la media.
- Mayor capacidad de abstracción e interrelación: el alumno es capaz de relacionar los conocimientos adquiridos obteniendo de esta forma nuevos conocimientos que le permitan tener una capacidad de abstracción mayor.
- Rapidez en el aprendizaje: son rápidos a la hora de adquirir nuevos conceptos y conocimientos.
- Dominio del lenguaje: los alumnos superdotados son grandes lectores y grado de conocimiento del lenguaje es mayor.
- Establecimiento de bloques conceptuales: El alumno superdotado es capaz de interrelacionar conceptos para obtener unos nuevos.
- Curiosidad elevada: la curiosidad del alumno superdotado está siempre vigente. Éste rasgo es uno de los más importantes, pues de él se derivan otros que también lo caracterizan.
- Amplios intereses: Las materias en las que ahonda son diversas y su capacidad de adquisición de conocimientos en cuanto a ellas es amplia.
- Fuerte motivación: es uno de los pilares. Uno de los rasgos fundamentales del alumno superdotado es que siempre está motivado, es perseverante y no para hasta conseguir lo que pretende.
- Enorme capacidad de esfuerzo: esta capacidad puede jugar mucho en su contra ya que “lo dan todo” a la hora de aprender pudiendo incluso llegar al agotamiento.
- Perfeccionistas: los alumnos superdotados son muy perfeccionistas dentro de su contexto y realidad habitual.
- Autocríticos: una característica buena, ya que ellos mismos valoran su esfuerzo y trabajo.
- Perseverantes: no paran hasta conseguir sus objetivos y lograr sus metas.
- Vida emocional muy compleja: Los alumnos superdotados se emocionan con la música, con los paisajes…
- Frustración / Perfeccionismo: Son perfeccionistas y si no llegan a esta perfección puede acabar en frustración.
- Sensibilidad muy acentuada: son alumnos sensibles que manifiestan sus emociones con gran facilidad.
- Intensidad emocional: viven las experiencias, acciones o estímulos que reciben de su contexto o realidad habitual de una forma intensa, siendo los sentidos un elemento fundamental.
- Introversión: los superdotados son alumnos introvertidos.
- Algunos pueden desarrollar actitudes negativas ante la escuela: este tipo de alumno son muy críticos con la escuela.
- Desinterés ante la evaluación.
- Desmotivados y distraídos.
- Lenguaje escrito pobre.
- Vulnerables al fracaso: todos los alumnos llevan implícita esta característica.
- Rígidos e inflexibles.































